A pesar de mi poca experiencia en el mundo laboral, he podido apreciar que como empleado mi principal labor es "quejarme", sí, efectivamente, lo considero indispensable, sobre todo para que mis "superiores" valoren más mi trabajo, o lo que es lo mismo, me paguen más.
He observado, después de estar en varias empresas de perfiles muy diferentes, que generalmente el trabajador que más se queja a sus superiores, luego es el más recompensado, o mimado, por los mismos, independientemente de sus méritos laborales, es decir, si hago el mismo trabajo que un compañero, pero él esta continuamente en comunicación con nuestro "gerente" y casi diariamente le informa de las dificultades que tiene, de lo complicado que es el proyecto, de las pésimas condiciones laborales, de las horas que echa de más y del esfuerzo "salvaje" que le supone la realización de nuestro proyecto... pues es probable que a él se le ofrezcan mejoras "laborales" debido a su insistencia, mientras que a mí, debido a mi complacencia, ni me serán prometidas.
He observado, después de estar en varias empresas de perfiles muy diferentes, que generalmente el trabajador que más se queja a sus superiores, luego es el más recompensado, o mimado, por los mismos, independientemente de sus méritos laborales, es decir, si hago el mismo trabajo que un compañero, pero él esta continuamente en comunicación con nuestro "gerente" y casi diariamente le informa de las dificultades que tiene, de lo complicado que es el proyecto, de las pésimas condiciones laborales, de las horas que echa de más y del esfuerzo "salvaje" que le supone la realización de nuestro proyecto... pues es probable que a él se le ofrezcan mejoras "laborales" debido a su insistencia, mientras que a mí, debido a mi complacencia, ni me serán prometidas.
Todo esto, en el caso de mi profesión, deriva en desigualdades salariales, que como suele ser habitual, unas son merecidas y otras... pues menos. La cuestión es que con el tiempo he aprendido que, independientemente de la calidad de mi trabajo, el objetivo final es quejarme de cuanto he trabajado, como he trabajado, lo difícil que ha sido todo, y de este modo revindicar una mejora sustentada en mi esfuerzo por llevar el trabajo adelante, a pesar de las adversidades insuperables que he tenido que afrontar. En el fondo, esto es lo que desea cualquier empresa, trabajadores sacrificados y comprometidos con "la compañía".
Por supuesto, de todo esto se deduce, que es siempre mejor la queja, que la crítica constructiva, con la que sólo consigues dejarte en una posición de "toca-pelotas" y "sabelotodo" que incomoda de sobremanera. Resumiendo, la comunicación en la empresa... siempre entre iguales, o compañeros, en cambio, con los que intervienen en la revisión salarial... quejas y reivindicaciones!
Por supuesto, de todo esto se deduce, que es siempre mejor la queja, que la crítica constructiva, con la que sólo consigues dejarte en una posición de "toca-pelotas" y "sabelotodo" que incomoda de sobremanera. Resumiendo, la comunicación en la empresa... siempre entre iguales, o compañeros, en cambio, con los que intervienen en la revisión salarial... quejas y reivindicaciones!
