Mi concepción de familia se podría describir como un equipo de roles claramente definidos que permiten la educación y protección de sus integrantes más noveles. De este modo, la familia que yo he conocido, se identifica básicamente por tres roles: el "padre", la "madre" y los "hijos"; a los cuales se añaden otros de índole secundaria como "abuelos", "tíos", etc. Evidentemente, todos estos roles conllevan una clara connotación de consanguinidad, lo que considero lógico ya que esta relación de "sangre de mi sangre", es un vínculo afectivo imprescindible, caro está, independientemente de que dicha consanguinidad sea real o "política", como en el caso de las adopciones, ya que por ejemplo, heredar el apellido de los padres, es un claro fomento de la la misma. Por lo tanto, no considero la familia determinada por el sexo o edad de sus integrantes, es decir, da igual si el rol "padre" es hombre o mujer o si su edad supera los 60 años, el tema es que cumpla con las funciones de su rol.
Por el contrario, últimamente, cada vez se observan más familias atípicas en las que los padres abandonan sus roles para volver a los ya pasados de "solter@", dejando a los "hijos" huérfanos realmente de una estructura familiar en la que sólo crecen, no se educan. Cuando me refiero al rol "solter@", no me refiero a los padres que se separan y vuelven a quedarse solter@s, en el estricto sentido del término, si no a la mentalidad, y acciones, que conlleva este tipo de vida como pueden ser el sacrifico de la vida personal por la laboral, la poca estabilidad sentimental, y en general el pensamiento egocéntrico y egoísta, tan extendido en nuestra sociedad. La problemática es que los padres pasan cada vez menos tiempo con sus hijos, posiblemente debido a su excesivo trabajo o su incapacidad para quitar tiempo al gimnasio, las cenas con los amigos, u otros menesteres. De este modo, los sacrificios personales se realizan por mejorar laboralmente o por disfrutar más de nuestro tiempo de ocio, pero no por la familia; ¿Por qué las familias, incluso las adineradas, tienen cada vez menos hijos? Pues porque un hijo requiere dedicación, y eso supone tiempo, y... ¿A quién le sobra tiempo?
Gran parte de esta situación se puede achacar a la falta de dinero, a la hipoteca, particularmente, pero no dejo de pensar como es posible que los inmigrantes sustenten familias más numerosas que las nuestras con sus "pobres" sueldos, o que mis padres, y ya no digamos abuelos, hayan crecido en familias numerosísimas mantenidas con único sueldo, el cuál, yo consideraría irrisorio para tan siquiera independizarme.
Así mismo, veo en estado crítico el rol de la "madre", como educadora y figura afectiva; ha desaparecido casi totalmente, en gran parte, debido a la incursión de la mujer en el mundo laboral y a su "supuesta" liberación del hombre, lo cual, a mi parecer, sólo ha traído una generación de "huérfanos" emocionales, educados a base de televisión, o en el mejor caso, de niñeras, con las que no existe ningún tipo de vínculo emocional.
Sólo me queda dar gracias por la familia en la que he tenido la suerte de educarme. Qué gran familia!
Por el contrario, últimamente, cada vez se observan más familias atípicas en las que los padres abandonan sus roles para volver a los ya pasados de "solter@", dejando a los "hijos" huérfanos realmente de una estructura familiar en la que sólo crecen, no se educan. Cuando me refiero al rol "solter@", no me refiero a los padres que se separan y vuelven a quedarse solter@s, en el estricto sentido del término, si no a la mentalidad, y acciones, que conlleva este tipo de vida como pueden ser el sacrifico de la vida personal por la laboral, la poca estabilidad sentimental, y en general el pensamiento egocéntrico y egoísta, tan extendido en nuestra sociedad. La problemática es que los padres pasan cada vez menos tiempo con sus hijos, posiblemente debido a su excesivo trabajo o su incapacidad para quitar tiempo al gimnasio, las cenas con los amigos, u otros menesteres. De este modo, los sacrificios personales se realizan por mejorar laboralmente o por disfrutar más de nuestro tiempo de ocio, pero no por la familia; ¿Por qué las familias, incluso las adineradas, tienen cada vez menos hijos? Pues porque un hijo requiere dedicación, y eso supone tiempo, y... ¿A quién le sobra tiempo?
Gran parte de esta situación se puede achacar a la falta de dinero, a la hipoteca, particularmente, pero no dejo de pensar como es posible que los inmigrantes sustenten familias más numerosas que las nuestras con sus "pobres" sueldos, o que mis padres, y ya no digamos abuelos, hayan crecido en familias numerosísimas mantenidas con único sueldo, el cuál, yo consideraría irrisorio para tan siquiera independizarme.
Así mismo, veo en estado crítico el rol de la "madre", como educadora y figura afectiva; ha desaparecido casi totalmente, en gran parte, debido a la incursión de la mujer en el mundo laboral y a su "supuesta" liberación del hombre, lo cual, a mi parecer, sólo ha traído una generación de "huérfanos" emocionales, educados a base de televisión, o en el mejor caso, de niñeras, con las que no existe ningún tipo de vínculo emocional.
Sólo me queda dar gracias por la familia en la que he tenido la suerte de educarme. Qué gran familia!
